3 cosas que deberías ver en Cangas de Onís
Puente romano de Cangas de Onís

Automáticamente, nos vienen a la cabeza cientos de cosas que deberíamos ver cuando hablamos de Cangas de Onís. Y es que Cangas de Onís no es un lugar cualquiera. Esta pequeña ciudad tiene el honor de ser la primera capital del Reino de Asturias, donde Don Pelayo asentó su corte tras la Batalla de Covadonga. Concretamente en Covadonga se erige uno de los santuarios más visitados de España, la Cueva y la Basílica de Covadonga. Sin duda un lugar sagrado para los asturianos.

A parte de su importante relevancia histórica Cangas de Onís es sinónimo de montaña y naturaleza. Porque es la principal entrada al Parque Nacional de Los Picos de Europa, el primer parque nacional de España. Situada en las faldas del macizo occidental en sus calles se respira un ambiente aventurero y montañero. Todo el mundo tiene una estrecha relación con estos colosos, desde pastores y ganaderos a deportistas y escaladores.

En este artículo os recomendaremos 3 cosas muy interesantes que deberíais ver en Cangas de Onís. Algunos lugares, costumbres y puntos que te podrán dar nuevas ideas para organizar tus próximos viajes en Asturias:

 

EL MERCAU DE LOS DOMINGOS, EL ESPÍRITU DE CANGAS DE ONÍS

El mercau de los domingos de Cangas de Onís es un mercado al aire libre conocido en toda Asturias. Y es que los domingos por la mañana Cangas de Onís se llena de gente. Para los vecinos de todos los pueblos del concejo y de los concejos cercanos es una tradición acudir al mercau y dar un paseo por esta pequeña ciudad. En la Plaza y bajo los bonitos soportales del Palacio Pintu podemos encontrar prácticamente de todo, desde queso, fabes y legumbres, chorizos, botas de montaña, flores, árboles frutales, herramientas de trabajo,…

Entre todo, destacamos la gran calidad de los puestos de alimentación, ya que son pequeños productores que van al mercau a vender su propio producto. Desde lo que cultivan en sus huertas a quesos que elaboran ellos mismos. De hecho es un lugar excelente para comprar los mejores quesos de Gamoneu, Cabrales y de los Beyos, sin que “te den gato por liebre” por así decirlo. En dos palabras, este mercado es confianza y calidad.

Un paseín por sus calles

Tras dar una vuelta y hacer algo de compra en el mercau, recomendamos dar un paseo por su casco antiguo. A través de la calle San Pelayo llegaremos al conocido puentón o también conocido como puente romano de Cangas de Onís, aunque es de origen medieval. De una manera u otra es un puente tremendo construido en el siglo XIV que cruza el Río Sella. Después, para finalizar la mañana, un buen plan sería sentarse en alguna terraza de una sidrería, tomar unos culetes de sidra y pedir algo de comer. Unos de nuestros locales preferidos de Cangas de Onís son la Sifonería, el Polesu y el Molín de la Pedrera.

 

LA OLLA DE SAN VICENTE EN EL RÍO DOBRA

Cangas de Onís está lleno de lugares maravillosos y presume de tener una naturaleza indómita. Una parte de su territorio está dentro del Parque Nacional de Los Picos de Europa, el primer parque nacional de España. Un espacio distinguido como Reserva de la Biosfera UNESCO en el que podemos hacer cientos de rutas de diferentes niveles disfrutando del entorno. Desde algún recorrido fácil de media mañana alrededor de los icónicos Lagos de Covadonga, hasta alguno más exigente como subir al mirador de Ordiales o a Vega de Ario.

Concretamente en este artículo os recomendamos un lugar diferente, la Olla de San Vicente, un paraje de ensueño que se encuentra en el río Dobra. Este río es un afluente del famoso río Sella, el mismo en el que se celebra el Descenso Internacional del Sella, también llamada “la fiesta de las piraguas”, cada primer fin de semana de agosto.

Tras recorrer su orilla aguas arriba por caminos estrechos, bien cuidados y entre árboles de ribera. De repente llegaremos a un claro en el bosque, a un pequeño lago entre valles, un lugar precioso bajo el macizo occidental de Los Picos de Europa. Esta es la Olla de San Vicente, donde el el río Dobra hace una parada antes de unirse al mayor caudal del río Sella. Aquí el Dobra desciende entre rocas formando escaleras y balsas de aguas cristalinas.

Estas aguas se acumulan en un pequeño remanso que forma una especie de lago, una “olla”, antes de continuar su camino aguas abajo. La mejor época para ir a la Olla de San Vicente es el verano, ya que puedes darte un baño muy especial rodeado de árboles entre sus aguas claras. También la primavera es una época muy buena, cuando las temperaturas suben, pero recuerda, ¡el agua baja helada de las montañas!

¿Cómo llegar a la Olla de San Vicente?

Para llegar aquí desde Cangas de Onís hay que coger la carretera que va dirección al concejo de Amieva. A unos 5-10 minutos en coche pasaremos el pueblo de Tornín y después, a 500 metros veremos el cartel del río Dobra. En este puente que cruza el río Dobra comienza la ruta de la Olla de San Vicente. Podréis encontrar a la orilla de la carretera un parking para dejar vuestro vehículo, y si no hay especio, aparcas en el pueblo de Tornín. El recorrido es sencillo, de unos 6 kilómetros ida y vuelta, por lo que os sugerimos caminar sin prisa y disfrutar del día.

 

COMER BORONCHU EN UNA SIDRERÍA

Y es que después de dar un paseo por el mercau de los domingos o después de ir a la Olla de San Vicente por la mañana ¿En algún sitio de Cangas de Onís tendremos que comer? Y siendo esto Asturias que mejor lugar para comer que una buena sidrería, con sidra abondu (con sidra en abundancia). Porque dos buenos signos distintivo de una sidrería asturiana son: ver muchas botellas de sidra por la barra, signo de que allí se bebe sidra mayoritariamente. Y segundo, que te escancien la sidra como ta mandau (como está mandado), con la botella bien alta para que el chorro rompa bien en el vaso. Por favor, nada de escanciadores eléctricos o pitorros para echar la sidra, en una sidrería tradicional te escancian la sidra. Aunque tampoco pasa nada por usar las mejoras tecnológicas de vez en cuando, se hacen excepciones a la tradición.

¿Qué os recomendaríamos comer en una sidrería asturiana de Cangas de Onís?

Os podemos decir tantas cosas, me estoy riendo solo de pensarlo en estos momentos. Desde una buena fabada, unos tortos con picadillo, unos fritos de pixín, un buen solomillo o chuleta de ternera asturiana… Pero esta vez os queremos hablar del boronchu, también conocido como emberzau o pantrucu. Viene a ser como una morcilla pero que está envuelta en hojas de berza en lugar de tripa de cerdo, y que además de cebolla, lleva harina de maíz. El boronchu se sirve cortado en rodajas que se fríen previamente en aceite (poco o mucho, al gusto de la cocina). La harina es fundamental, ya que, al cortarlo y freírlo, la harina le da la consistencia necesaria para que no se deshaga.

Es un plato muy recomendable que está riquísimo y además es tradicional de esta zona. Este producto está muy unido al San Martín, que es la costumbre de sacrificar los cerdos criados en casa, cerdos muy bien cuidados para proporcionar carne el resto del año. Una cultura del autoabastecimiento que garantiza a todo el que pruebe el boronchu un producto de alta calidad.

El boronchu
El boronchu, también conocido como pantrucu o emberzao, es un plato tradicional de la zona.

MÁS COSAS QUE DESCUBRIR EN ASTURIAS CON PRIMITIVE WAYS

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