¿Cuál es la casa de indianos más bonita de Asturias?
La Quinta de Guadalupe, en Colombres, Asturias.

¿Qué es una casa de indianos? y ¿quiénes son los indianos?

Antes de contaros cuál es para nosotros la casa de indianos más bonita de Asturias. Primero, explicaremos para aquel que aún no lo sepa, qué es una “casa de indianos”. Con este nombre es como conocemos a los palacios construidos por los españoles que emigraron al continente americano durante finales del siglo XIX y principios del siglo XX. A estos emigrantes se les conoce como “indianos”, emigrantes que regresaron con una buena fortuna tras cruzar el océano en busca de un futuro mejor (“hacer las américas”). En Asturias también las llamamos “casonas indianas” y es que el tamaño de dichas construcciones se caracteriza por ser monumental. Esta era una forma de mostrar su riqueza y el poder económico atesorado durante años de duro trabajo.

Pues bien, si alguien quisiera visitar la casa de indianos más bonita de Asturias y nos preguntara ¿oye, qué casa de indianos nos recomendaríais? Y tuviéramos que elegir una entre todas las de Asturias. Entre todas estas construcciones que destacan por su gran tamaño, innumerables adornos, detalles en las fachadas, sus torres y jardines de ensueño con altas palmeras. Una de nuestras elecciones sería La Quinta Guadalupe, situada en la villa de Colombres, la capital del concejo de Ribadedeva, cerca de Llanes y limítrofe a Cantabria.

La Quinta Guadalupe, más que un palacio

Encontraremos La Quinta Guadalupe en uno de los laterales de la plaza principal del pueblo, en frente del ayuntamiento, en un lugar privilegiado, no podía ser de otra forma. Fue construida como casa vacacional por el indiano Iñigo Noriego Laso, oriundo de Colombres, y su obra finalizó en 1906. El nombre de la casona fue puesto en honor a su mujer, sin embargo, ni ella ni él pudieron finalmente disfrutar de su espléndida propiedad.

Durante muchos años, a está casona de nueva planta fue conocida en el pueblo como el elefante blanco” por estar pintada de este color, sin embargo, hoy en día luce de azul claro. En su fachada principal, de reparto simétrico, destaca una única torre central que se eleva cuatro plantas, con una terraza en su azotea. Tiene varios balcones de recias columnas y un precioso corredor abierto en la primera planta para pasar los atardeceres de verano. En su interior destaca un patio cubierto que se eleva dos plantas, con corredores repletos de bellas molduras.

Dentro se encuentra el Museo de la Emigración, en el que podemos disfrutar de un recorrido a través de mobiliario de época, archivos y fotos. Documentos originales con los que aprenderemos sobre aquellos éxodos a Cuba, Tampa, México o Argentina. Aquí podremos hacernos una idea y comprender las historias personales, tragedias y esperanzas de aquellos que dejaron atrás su familia y su hogar. Un éxodo en busca de riqueza o simplemente de un futuro mejor. Un objetivo difícil, ya que se estima que solo un 5% regresó en una situación adinerada.

Uno de aquellos indianos que hizo fortuna

Unos de estos asturianos afortunados fue el mismo Iñigo Noriega Laso. Con tan solo catorce años y tras cursar estudios primarios embarcó hacia México sin muchas expectativas. Para más tarde, con el paso de los años, convertirse en uno de los terratenientes más ricos del continente. Pero esta historia la contaremos en una próxima entrada. Así como la teoría de que Iñigo Noriga construyó la Quinta Guadalupe para el militar y presidente de México, Porfirio Díaz. El cual se vio obligado a partir al exilio tras comenzar la Revolución Mexicana.

Sin duda, la Quinta Guadalupe es una de las casas de indianos más hermosa y espectacular de Asturias. Y no solo por la bonita construcción, sino porque Iñigo Noriega representa, para algunos, la historia del emigrante que logró triunfar fuera de su tierra.

¿Qué podemos ver por la zona?

También influye en nuestra elección la propia villa de Colombres, con un ambiente muy agradable que hace recomendable dar un paseo por sus calles. Sentándonos en verano a comer un helado en la plaza del pueblo. Además, a escasos kilómetros se encuentra la costa occidental asturiana, donde podremos disfrutar de numerosos espacios naturales, villas y pueblos marineros. A lo largo de esta descubriremos pequeñas playas entre acantilados, como la de la Franca o Mendía o cuevas naturales como el Cobijeru. También podremos visitar patrimonios culturales como la Cueva del Pindal (UNESCO) y el monolito de Peña Tú, ambos con pinturas y grabados rupestres. Sin olvidarnos del Parque Nacional de Los Picos de Europa, el cual veremos siempre que miremos al sur, pudiendo llegar en pocos minutos a sus faldas.

Entra en nuestras experiencias e infórmate sobre  El camino del indiano en Asturias. En este viaje conocerás la historia de nuestros antepasados, la costa asturiana y comerás en restaurantes tradicionales que utilizan productos frescos y de la mejora calidad ¡un acierto seguro!

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