¿Conoces las 7 Reservas de la Biosfera de Asturias?
Reservas de la biosfera de Asturias

Cómo vimos en el artículo “Reservas de la biosfera y el turismo sostenible”, las Reservas de la Biosfera son zonas de vital importancia. Ya que están destinadas a conservan la biodiversidad entre los diferentes tipos de ecosistemas y especies de una zona. Lugares en los que fauna y flora conviven con el ser humano, consiguiendo una retroalimentación mutua, un beneficio común. Teniendo en cuenta que estos espacios son un medidor de la salud del ecosistema, podemos estar orgullosos de que Asturias tenga 7 Reservas de la Biosfera UNESCO.

Nuestras 7 Reservas de la Biosfera son espacios, en su mayoría, donde sus gentes conservan los oficios tradicionales y la cultura rural, trabajando en armonía con los espacios naturales. Cada una de ellas tiene sus propias características y secretos, pero todas ellas están llenas de lugares preciosos, cultura, historia y gastronomía. ¡Vamos a conocerlas!

Los Oscos, Eo y Terras de Burón, una historia con el agua.

Esta reserva de la biosfera se encuentra en el occidente asturiano y comparte territorio con Galicia. Comenzaremos por el agua salada del Mar Cantábrico, donde podemos encontrar playas y acantilados increíbles como la playa de Las Catedrales. Continuaremos a través de La Ría del Eo, rodeada de bonitos pueblos como Castropol, Figueras, Ribadeo y Vegadeo; un conjunto que forma espectaculares paisajes entre mareas. Además, aquí deberemos probar las ostras del Eo, un producto muy especial y único en Asturias, cultivado por pequeñas empresas locales de ostricultures. Entra en nuestra experiencia para conocer más sobre este pequeño molusco repleto de sabor.

Dirigiéndonos hacia el interior de la reserva, remontando la corriente de ríos entre valles y bosques. Conoceremos los concejos asturianos de San Tirso de Abres, San Martín de Oscos, Santa Eulalia de Oscos, Villanueva de Oscos y Taramundi. Destacaremos los molinos de agua e ingenios hidráulicos de Taramundi y los Oscos, que conservan conjuntos etnográficos de gran valor. Entre estos destacan Os Teixóis en Taramundi y Mazonovo en Santa Eulalia de Oscos. También podremos conocer la cultura de los ferreiros y cuchilleros, los antiguos artesanos del metal.

Fuentes del Narcea, Degaña e Ibias, el paraíso escondido de Asturias.

Como dice el título, esta reserva de la biosfera es un paraíso escondido y particular. Ya que está protegida naturalmente por una barrera geográfica de cientos de montañas y valles para acceder a ella. Pero una vez dentro no podremos hacer más que admirar y caer enamorados del espacio natural y de sus gentes, tranquilas y nobles. Resaltamos la tradición del vino de Cangas D.O.P. Un vino muy especial que sigue la tradición de la viticultura heroica, entra en nuestra experiencia Un vino milenario en el occidente de Asturias para saber más sobre esta cultura vitícola. También tendremos que visitar Degaña y a los tixileiros de Tablado, virtuosos artesanos de la madera. Y tendréis que probar la miel de Ibias, riquísima, por la buena calidad de los árboles en los que se alimentan las abejas.

Y una mención especial al Bosque de Muniellos, que es por excelencia el bosque de Asturias. Una reserva integral de bosque atlántico que alberga y protege al mayor robledal de España en un océano de árboles centenarios de 5970 hectáreas. Además de robles también hay hayas, abedules, acebos, avellanos, arces, fresnos, todo ellos cubierto de sotobosque. Un espacio puro donde la fauna ha encontrado su hogar, siendo el santuario de especies antaño en serio peligro como el oso cantábrico, el lobo o el urogallo. Animales que junto a mucho otras especies tienen su remanso de paz en este lugar del lejano oeste asturiano. Descubre esta reserva con nuestra experiencia de ecoturismo El paraíso escondido de Asturias.

Somiedo, entre “teitos”, ganado y lagos.

La Reserva de la Biosfera de Somiedo se divide en 5 valles: Saliencia, Valle del Lago, Puerto y Pola de Somiedo, Perlunes y Pigüeña. Cada uno de ellos recorrido por un río de mismo nombre. Valles que contienen, para muchos, las brañas mejor conservadas de Asturias y en las que se pueden ver espectaculares paisajes. Las brañas, para el que no lo sepa, son pastos comunales de altura donde los pastores de la zona llevan su ganado a pastar en época estival. Entre sus brañas veremos la figura icónica de esta reserva, los “teitos”, las cabañas de los pastores locales, hechas de piedra y con techos de escoba, un tipo de arbusto. Crean un simpático y a la vez misterioso paisaje entre sus valles bien pastados por el ganado.

Además, Somiedo tiene al final de sus valles, en las alturas de sus montes, tres lagos. Los lagos de Saliencia, compuestos por tres lagos. El lago del Valle y su islote, el mayor lago de Asturias. O las lagunas del Páramo, perdidas en las montañas entre los valles de los ríos Somiedo y Pigüeña. Sin duda una relación con el agua muy interesante y profunda que a lo largo de la historia sirvió de utilidad para la minería de la zona o para la generación de energía hidráulica. De hecho, podremos visitar la central hidroeléctrica de La Malva, que encajada en un desfiladero de altas paredes, fue la primera gran central de generación de Asturias. Su construcción fue una obra titánica para la época, desde 1907 hasta 1915, en la que se trabajó con detalle y elegancia,  luciendo igual de espectacular con el paso de los años.

Las Ubiñas – La Mesa, montaña caliza, osos y calzadas.

Situada entre los concejos de Lena, Quirós y Teverga, esta reserva tiene su abanderado en el Macizo de Peña Ubiña, el cual da nombre a la misma. Y es que este macizo es el de mayor altitud después de Los Picos de Europa, alcanzando los 2417 metros. Un auténtico parque de atracciones para el amante de las rutas y el senderismo, incluso tiene calzadas romanas como el Camín Real de la Mesa. Y no solo destaca por sus macizos y cordilleras de caliza, sino por los pueblos engolados en las montañas que conoceremos a su paso. Además, como buen territorio calizo, tiene una de las mayores simas de Asturias, cueva Huerta, la cual se puede visitar.

Otro de los atractivos es el Museo de la Prehistoria de Teverga, situado en el pueblo de San Salvador de Alesga, crea un espacio muy interesante y didáctico. Allí podremos realizar un recorrido por la historia del arte rupestre, pudiendo ver representaciones de las pinturas de las grandes cuevas del mundo. Así como ver al aire libre a caballos Przewalski, bisontes europeos e incluso algún descendiente de los Uros, unos extintos grandes bovinos de casi dos metros de altura.

Redes, del Tiatordos, pasando por Brañagallones y el queso Casín

Tendremos que cruzar la cuenca minera, siguiendo al río Nalón hasta su nacimiento, montañas arriba. Cruzaremos por el valle del Nalón, donde veremos minas y villas antaño rebosantes de vida en época industrial. Poco a poco el valle se irá estrechando y comenzaremos a subir hasta que, de repente, nos daremos cuenta de que estamos rodeados de naturaleza, dentro del Parque Natural de Redes.

El concejo de Sobrescobio, nos dará la bienvenida con su horreos y bonitos pueblos como Rioseco o Soto de Agues. Pueblos que viven de la ganadería y el pastoreo tradicional en su gran mayoría. Destacando así en el concejo de Caso, Brañagallones, una zona de pastos de montaña con decenas de cabañas. Se puede llegar a ella desde el pueblo de Bezanes y es uno de los lugares de montaña más queridos por los asturianos.

Pero si tuviéramos que hablar de algo en esta reserva, es del queso Casín. Un queso que conserva un hacer y una tradición antiquísima, se cree que es el queso más antiguo de Asturias y puede que de España. Se elabora con leche de vaca y su sabor es intenso, muy intenso, con un toque picante al final. Todo el mundo debería probar este queso por lo menos una vez en la vida, y si te gustan los quesos “entra en nuestra experiencia” y ven a probarlo ya.

Los Picos de Europa, el primer Parque Nacional de España

Los Picos de Europa tienen el honor de ser el primer Parque Nacional de España. Este territorio kárstico fue declarado Parque Nacional en 1918 y es, sin duda, un referente para las actividades deportivas como la escalada, el senderismo o el montañismo. Y es que Los Picos de Europa tienen infinidad de rutas que recorrer y picos que escalar a lo largo de sus tres macizos. Destacaremos entre otros lugares el Pico Urriellu, gran monolito que al atardecer se vuelve de color naranja por el efecto de los rayos del sol; los Lagos de Covadonga, un lugar precioso de verdes praderas, ganado pastando y pequeñas cabañas entre los lagos de Enol y Ercina; o la famosa Ruta del Cares, una gran garganta que separa el macizo occidental y el central y que une Caín, en León, con Poncebos, en Asturias.

Igual de importante que la montaña, es el patrimonio cultural que podremos encontrar en Los Picos de Europa. destaca tradición de la elaboración del queso Cabrales y del queso Gamoneu. Dos quesos con carácter propio cuyo proceso de maduración se realiza en cuevas naturales. El Cabrales es un queso azul de sabor muy intenso hecho con leche de vaca o con mezcla de dos o tres leches: vaca, oveja y cabra. Por su parte el queso Gamoneu está hecho con tres leches y se ahúma antes de dejarlo madurar en una cueva natural. También tiene betas mohosas azules y verdes, pero su sabor es de suave ahumado, de maderas locales.

Además, en el entorno de Los Lagos de Covadonga se encuentra el santuario de Covadonga, lugar sagrado para Asturias. Y es que según cuenta la leyenda, el primer Rey de Asturias Don Pelayo, logró derrotar a un ejército musulmán muy superior en número en la batalla de Covadonga. En el lugar podremos ver la cueva natural desde la que el Rey Pelayo se defendió con su ejército, allí se encuentra su tumba y allí se levantó un santuario a la Virgen de Covadonga.

Cerca encontraremos la ciudad de Cangas de Onís, no os asustéis pues es una pequeña ciudad, muy bonita y llena de orgullo ya que fue la primera capital del Reino de Asturias, donde Don Pelayo instaló su sede. En los alrededores a los Picos de Europa podremos visitar muchos pueblos que conservan la tradición rural, como Sotres, uno de los más altos de Asturias; Asiego, pueblo ejemplar; Següencu; o Tielve. Lugares donde el tiempo va a otro ritmo y sus gentes conviven con la naturaleza que les rodea.

Conoce este parque nacional, sus entornos naturales y su patrimonio cultural con nuestra experiencia ECOturismo en Los Picos de Europa.

Ponga, las vistas del Tiatordos, bosques de hayas y el desfiladero de los Beyos.

La Reserva de la Biosfera de Ponga se encuentra entre las reservas de la biosfera de Redes y de Los Picos de Europa. Siendo la más joven de las reservas de la biosfera de Asturias, su contenido no es joven, sino tan viejo como el propio mundo. Solo tendremos que mirar hacia el oeste y ver el Tiatordos, una gran masa caliza con un gran cortado de 500 metros de caída libre. O alcanzar un punto alto para mirar hacia el este y ver Los Picos de Europa, colosos de piedra donde los haya. En sus más de veinte hectáreas podremos ver bosques de gran belleza, como el del Peloño, un “fayeu” o hayedo de más de doscientos mil árboles, el mejor conservado de España.

Además, recorreremos pueblos tradicionales que conservan la cultura rural como San Juan de Beleño, Taranes, Sobrefoz o Viego, que entre todos ellos suman seiscientos habitantes. Siendo muy recomendable ver el pueblo perdido de Vallemoro, situado en lo más profundo de las montañas y al que solo se puede acceder caminando. Por el otro lado de la reserva veremos el desfiladero de los Beyos que une León con Asturias. Además de dar nombre al queso de la zona, el queso de los Beyos, un queso de pequeño tamaño, no más de 500 gramos. Está hecho de leche de vaca, oveja o cabra, sin mezclar. Su olor es suave y su sabor algo ácido, encajando a la perfección con dulce de manzana o de membrillo.

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